Los Vimanas o los carros de los dioses

Antiquísimos libros escritos en La India en época tan lejana como el Siglo X a.c. describen con extraordinaria precisión ciertos aparatos voladores a los que llaman VIMANAS. 

Los textos explican detalladamente cómo es que estos artefactos voladores son capaces de ascender y descender verticalmente y volar a grandes velocidades recorriendo distancias muy grandes. Los estudiosos no creen que una descripción tan detallada y coherente pueda ser atribuida a la imaginación de escritores fantasiosos y futuristas mas cuando estos documentos fueron escritos hace 30 siglos. . . ¿Cómo pueden describirse con tanta exactitud y precisión los detalles de un combate entre naves voladoras en el siglo X?

 

Llama poderosamente la atención que en todos los escritos que han llegado a nosotros desde las culturas más antiguas hay una insistente alusión a misteriosas naves espaciales y todo tipo de vehículos voladores de origen desconocido.

En efecto, el tema de los OVNIS no es una exclusividad del siglo XX  y numerosísimos testimonios de todo tipo nos hablan de la presunta llegada a La Tierra en alguna época muy remota de seres dotados de una gran sabiduría y poderío tecnológico.

De estas visitas que se remontan mucho más allá del  tiempo de los abuelos de nuestros abuelos de nuestros abuelos  tenemos muchas pruebas materiales, hechos palpables e indiscutibles en su veracidad como la misteriosa columna de hierro de Nueva Dehli que desde tiempos inmemoriales permanece a la interperie sin acusar la más leve corrosión.

Cuando la curiosidad de los químicos llegó hasta ella y se le tomaron muestras para ser llevadas al laboratorio resultó que . . . para asombro y desconcierto de todos esta enorme columna ¡está hecha de un hierro totalmente puro!; es tal el grado de pureza química que nuestros científicos actuales sólo han podido prepararlo así en cantidades muy pequeñas con fines experimentales. 

Los químicos saben que el hierro con ese grado de pureza es muy resistente a la corrosión. 

Frente a este hecho hay quienes suponen que la columna fue fundida utilizando como materia prima uno o más meteoritos de gran tamaño; pero esta es sólo una más entre tantas hipótesis que se han planteado.

En La India nos encontramos también con un templo muy simgular llamado LA PAGODA NEGRA que tiene 75 metros de altura (el equivalente a un edificio de 25 pisos) y . . . a esa altura por supuesto está el techo.  

Pero es que el techo de la PAGODA NEGRA es una piedra enteriza cuyo peso se calcula en unas dos mil toneladas. 

Como explicábamos en el epígrafe anterior, nuestros tecnólogos y especialistas aseguran que en el mundo actual no hay grúa capaz de realizar ese izaje.

Numerosos escritos indúes cuyos orígenes se pierden en la lejanía de los tiempos encierran misterios que desafían toda explicación científica.

La cultura de la India es particularmente rica en antiquísimos textos que describen naves voladoras de las más variadas formas, colores y tamaños a las cuales llaman VIMANAS, y en textos cuya antiguedad sobrepasa los tres mil años se asegura que estas naves : “. . . eran capaces de volar alrededor de La Tierra sin agotarse . . .”

Un documento indú escrito en sáncrito por el año mil a.c. llamado SAMARANGANA  SUTRADARA dedica nada mas y nada menos que 250 versículos (que en el libro se denominan “ESTANCIAS”) a hablarnos de estas extrañas naves voladoras. Al leerlo encontramos numerosísimos detalles técnicos que escapan de las posibilidades lógicas para la época. Asi nos dice :

                 “ . . . el secreto de la fabricación de los VIMANAS no puede ser revelado, y esto no es por ignorancia, sino porque los detalles de la construcción deben mantenerse en el mayor secreto para impedir que alguien pueda fabricar un VIMANA con fines perversos . . . “

 

¿Como clasificaríamos a los indúes de hace 3000 años?, ¿como falsamente jactanciosos o como cautelosamente juiciosos?

Y el Samarangana continúa explicándonos :

                 “ . . . el cuerpo del bimana debe ser fuerte y durable pero de  material liviano como un pájaro volador . . .     . . . debe ubicarse el utensilio para el mercurio con un calentador de hierro abajo . . .

 Puede apreciarse claramente que se trata de una burda descripción de algún sistema de combustible desconocido y que debe ser un líquido pesado y con apariencia metálica porque lo confundieron con el mercurio. Más adelante leemos :

                 “. . . por medio de la potencia graduada del mercurio se pone en movimineto el torbellino impulsador del carro aéreo . . .    . . . un solo hombre puede viajar de manera maravillosa y ascender muy alto por los cielos . . ."

 la imagen es clara, no hay lugar a dudas. ¿Cómo pudieron ser escritas estas descripciones hace tres mil años?

 

Pero prosigamos leyendo:

                 “ . . . puede construirse un VIMANA tan grande como el “Templo de la Divinidad”; para ello, naturalmente, hay que utilizar cuatro depósitos de mercurio en la parte inferior; una vez calentados estos puede desarrollarse, por medio del fuego controlado, una potencia equivalente al rayo . . .       . . . muy pronto, y siempre gracias al mercurio y al fuego controlado cuya potencia es la del rayo, el VIMANA asciende convirtiéndose en una perla en el cielo . . .     . . . por medio de los VIMANAS los hombres pueden ascender a los cielos y los seres del cielo pueden descender a La Tierra . . ."

Como no podemos en la brevedad de este espacio transcribir todo el texto digamos que en él se explica que estos enigmáticos objetos voladores tenían, entre otras posibilidades, las siguientes :

 

1-       Ascender en forma vertical.

2-       Marchar hacia delante alcanzando una gran velocidad.

3-       Retroceder instantáneamente.

4-       Descender verticalmente

Como se puede apreciar sólo las dos primeras están al alcance de nuestra tecnología aeronáutica actual; las dos ultimas aún hoy son un sueño para los científicos encargados del diseño de aeronaves.

Si continuásemos la lectura comprobaríamos que habían VIMANAS en una gran variedad de tamaños y formas, y que adicionalmente eran capaces de :

5-       Desplazarse en absoluto silencio.

6-       Tornarse invisibles.

Un detalle muy interesante que explica este texto que fue escrito en la India hace más de tres mil años es que “todas las partes del VIMANA tienen que tener un ajuste perfecto”, en otra parte se alude a que el VIMANA puede volar utilizando ritmos y sonidos, y es interesante la descripción de la arrancada cuando dice :

                “ . . . una fuerza golpea el suelo antes de partir . . .     . . . cuando vuelan producen sonidos melodiosos y un brillo como el de fuego . . .”

 Démonos cuenta que se trata de personas totalmente ignorantes (tecnológicamente hablando, como todas las de la época) intentando descifrar algo que estaban viendo y que, sin dudas, escapaba por completo a su comprensión.

 Pero este tipo de descripciones no son una exclusividad del SAMARANGANA.

Otro antiquísimo libro indú llamado EL SAMAR también nos habla de los VIMANAS  explicándonos como la carga de mercurio es expulsada por la parte posterior con muchas llamas y ruido.

Por otra parte el RAMAYANA, libro sagrado de La India en el cual se cuenta la Epopeya de Rama y que fue escrito 300 ó 400 años antes de Cristo, también nos habla de estas máquinas voladoras a las que, curiosamente, le designa nombres específicos tal y como lo hacemos hoy dia. Asi describe uno que se llamaba PAUSPACA diciendo sobre él:

                 “ . . . es parecido al Sol y puede ir a cualquier sitio a voluntad pareciendose cuando vuela a una brillante nube en el cielo . . .”

Según se lee en el Ramayana esta nave estaba permanentemente estacionada en la ciudad de Lanka donde estaba al uso exclusivo de RAMA, y no olvidemos que RAMA estaba considerado la personificación de Dios. 

El Ramayana nos explica que RAMA no manejaba la nave, que para eso tenía su chofer particular que se llamaba RAYIRA, y que cuando RAMA se montaba en el PAUSPACA para subir al cielo esto le provocaba un gran placer.

Pero no todas eran situaciones felices en relación a los VIMANAS. 

En el MAHABHARATA, ese gran poema indú precristiano, se relatan algunos hechos bien dramáticos en los que participaron los VIMANAS; como guerras terribles en las que fueron empleados medios de exterminio masivo muy similares (o hasta aun más poderosos) que nuestras actuales ojivas nucleares.

Válganos aclarar que la traducción de este antiquísimo texto llevó diez años de trabajo de un equipo multidisciplinario internacional integrado por prestigiosísimas personalidades.

En el MAHABHARATA se cuenta la lucha entre dos pueblos: los KAURAVA y los PAUDAVA; pero veamos exactamente algunos de los 200 mil versos que componen este poemario :

                 “ . . . los VIMANAS eran máquinas volantes que tenían la forma de una esfera y navegaban por los aires por el efecto del mercurio que provocaba un gran viento propulsor . . . “

                “ . . . los hombres alojados en los VIMANAS pueden recorrer grandes distancias en un tiempo maravillosamente corto . . . “

                “ . . . DANAVA era el disco destructor que poseía armas terribles lanzando relámpagos de fuego espantosos y capaces de destruir las ciudades . . . “

                             ( NOTA: Aquí DANAVA era el nombre de uno de los VIMANAS)

                 

                “ . . . GURKHA, a bordo de su VIMANA de gran potencia lanzó sobre la triple ciudad un proyectil único cargado con la potencia de todo el Universo . . ."

                               

                        ( NOTA: GURKHA era el tripulante del VIMANA llamado DANAVA)

                 

                “ . . . una humareda incandescente, semejante a diez mil soles se elevó en todo su esplendor . . ."

 

Esto nos recuerda un poco las descripciones bíblicas sobre la destrucción de las ciudades de Sodoma y Gomorra . . . y también los genocidios atómicos de Hiroshima y Nagasaki. 

Pero volvamos al MAHABHARATA:

“ . . . cuando la calma volvió, los cadaveres mordidos por el fuego estaban desconocidos los cabellos y las uñas se les caían, las plumas de los pájaros tornáronse de un color blanco y todos los alimentos estaban envenenados . . . “

Esta imagen es suficientemente clara 

¡No hacen falta comentarios!.

En rigor, la observación de estas misteriosas naves aéreas era un hecho bastante común en la remota antiguedad; los historiadores griegos y romanos asi lo confirman en sus relatos. 

PLINIO (el historiador) no sólo los menciona sino que hasta nos dejó una lista con sus diferentes formas y apariencias. Según Plinio las había con forma de viga entretanto otras eran como botijas ( a las de esta apariencia se les llamaba “DOLIUMS” ), las había como esferas de fuego ( nombradas “CHASMAN” ) y también estaban los CLIPPERS ARDENS ( la traducción sería algo así como “ESCUDO CALIENTE” ) y que por su descripción resultan muy similares al prototipo de nuestros platillos voladores de hoy.

La presencia de estos enigmáticos objetos voladores y su relación con la destrucción instantánea de grandes ciudades aparece una y otra vez en los documentos históricos de mayor antiguedad. 

Hasta la desaparición de la ciudad de MOHENJO-DARO en La India hace unos 3500 años pudiera estar relacionada con estos visitantes.

Según hoy sabemos, sobre esa ciudad se produjo un resplandor deslumbrante, una gigantesca explosión con una luz totalmente cegadora y tuvo lugar hasta el hervor de los mares cercanos a esta ciudad costera.

Las ruinas de MOHENJO-DARO han sido estudiadas por los mejores especialistas que no se explican cómo pudieron ser destruidos de un modo tan desvastador todos los edificios en un área de mas de un kilómetro de diámetro; asi como tampoco se explican la acción fulminante y masiva a juzgar por la posición de todos los esqueletos encontrados entre las ruinas y por las calles.

Y en verdad hay muchas hipótesis que pretenden explicar cómo se produjeron estos exterminios masivos de un modo tan instantáneo. Se ha hablado sobre la presunta caida de los llamados RAYOS NEGROS (fenómeno que justo ahora comienza a investigarse) pero, entretanto, tiene usted entera libertad de llegar a sus propias conclusiones.


¿Vimanas en la biblia?

Apócrifo de Abraham 18,11-12
“Detrás del ser vi un carruaje con ruedas flamígeras, y cada rueda estaba llena de ojos a su alrededor, y encima de las ruedas había un trono, y este aparecía cubierto de fuego que fluctuaba en torno suyo”.

Libro de Enoc, capitulo 17

1 Después me llevaron a un sitio cuyos habitantes son como el fuego ardiente, pero cuando desean aparecen como humanos.

 

Libro de Enoc, fragmento

"Condujeron me entonces a los cielos. Yo entré hasta detenerme frente a un muro, que parecía hecho de sillares de cristal y estaba rodeado de lenguas de fuego. Al verlo sentí temor, pero atravesé las lenguas de fuego y me vi ante un gran palacio hecho de cristal labrado. Las paredes de aquel palacio semejaban un suelo embaldosado de placas de vidrio y el piso era también de cristal. El techo era como el firmamento de las estrellas y los rayos, habitado por querubines de fuego, y la cubierta parecía como de agua. Un océano de fuego rodeaba las paredes, y las puertas también ardían de resplandor. Luego llegué a otro palacio o morada, más grande que el anterior. Todas sus puertas estaban cubiertas de par en par. Era algo nunca visto en magnificencia, lujo y grandeza. El suelo era de fuego, los cielos rasos de rayos y círculos de estrellas, y el techo de vivas llamaradas. Allí divisé un trono muy alto Parecía como constelado de rocío y relucía todo alrededor como el sol a mediodía. Por debajo del trono brotaban torrentes llamas, y no se podía mirar de frente. En el trono estaba sentada la gran Majestad; sus ropas relucían más que el sol y eran más blancas que la nieve pura. Diez mil veces diez mil consignatarios la rodean, y tienen poder para hacer todo cuanto le place. Y los que se hallan a su lado no se apartan de ella ni de día ni de noche, no se alejan un punto. Entonces me sacaron de allí y me condujeron a otro lugar. Vi los parajes de las luces y los pañoles que guardan los rayos y los truenos. Vi el nacimiento de todas las aguas de la tierra y el nacimiento de los abismos. Vi el sillar fundamental de la Tierra, y vi los cuatro vientos que sustentan la Tierra y la fortaleza del firmamento. Vi los vientos del cielo que sustentan y mueven el disco del Sol y todas las estrellas. Vi los vientos que arrastran las nubes sobre la Tierra; vi los caminos de los ángeles, y en el confín de la Tierra vi la fortaleza del firmamento sobre ella. Vi un abismo insondable con columnas de fuego celestial, y vi que las columnas de fuego caían hacia abajo y no podía sondearse su profundidad ni su altura. Después de este abismo vi un lugar donde no existía la fortaleza del firmamento, ni la tierra firme abajo, ni el océano. Allí no alentaba ni siquiera un pájaro; era un lugar desierto y temeroso. Allí vi siete estrellas como siete montañas terribles. Cuando pregunté qué era aquel lugar, el ángel me dijo: "Éste es el confín donde terminan el cielo y la Tierra". Y pasé adelante hasta llegar a un lugar donde no había nada. Y había en él un fuego que llameaba, inextinguible, y aparecía cortado por abismos sin fondo en donde se precipitaban grandes columnas de llamas...".

 

Elias  Reyes 2:11

"Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego aparto a

los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino."

Ezequiel 1,15-27
"Y sucedió que el año treinta, el día cinco del cuarto mes, estando yo en medio de los cautivos, junto al río Cobar, se abrieron los cielos, y tuve visiones de parte de Dios. En el día cinco del mes, en el año quinto de la deportación del rey Jeconías,  llegó la palabra de Yahvé a Ezequiel, hijo de Buzí, en la tierra de los caldeos, junto al río Cobar; y fue allí sobre él la mano de Yahvé.  Miré, y vi como venía del norte un torbellino, una gran nube y un fuego que se revolvía dentro de si mismo. Alrededor de ello había un resplandor y en su centro algo semejante a un metal brillante que salía del medio del fuego.
 En el medio había la figura de cuatro seres vivientes, cuyo aspecto era este: tenían semejanza de hombre  y cada uno tenía cuatro aspectos y cada uno cuatro alas.  Sus pies eran rectos, y la planta de sus pies era como la planta del toro; y brillaban como bronce bruñido.  Por debajo de las alas, a los cuatro lados, salían brazos de hombres, todos cuatro tenían el mismo semblante y las mismas alas,  que se tocaban las del uno con las del otro. Al moverse no se volvían para atrás, sino que cada uno iba cara adelante.  Su semblante era este: de hombre por delante, tenían también, cada uno de los cuatro, de león a la derecha, de toro a la izquierda los cuatro y de águila atrás.  Sus alas estaban desplegadas hacia lo alto; cada cual tenía dos alas que se juntaban con las del otro, y dos de cada uno cubrían su cuerpo.  Todos marchaban de frente, a donde los llevaba el espíritu allí andaban, sin volverse para atrás.  Había entre los vivientes fuego como de brasas, encendidas como antorchas, que discurrían por entre ellos, del fuego salían rayos. Los vivientes iban y venían como el relámpago.  Y mirando a los vivientes, descubrí junto a cada uno de ellos una rueda que tocaba la tierra.  Las ruedas parecían de turquesa, eran todas iguales, y cada una dispuesta como si hubiese una rueda dentro de otra rueda.  Cuando avanzaban marchaban hacia los cuatro lados, y no se volvían al caminar.  Sus llantas eran muy altas y causaban espanto; pues las llantas estaban todo en derredor llenas de ojos.  Al ir los vivientes, giraban junto a ellos las ruedas, y cuando se alzaban de la tierra los vivientes, se alzaban también las ruedas.  Hacia donde los llevaba el espíritu a marchar, marchaban, y las ruedas se alzaban a la vez con ellos, porque tenían las ruedas espíritu de vida.  Cuando iban ellos, iban las ruedas; cuando ellos se paraban, se paraban ellas, y cuando se alzaban de la tierra, se alzaban porque había en las ruedas espíritu de vida.  Sobre la cabeza de los vivientes había una semejanza de firmamento, como de cristal deslumbrante, que se extendía por encima de sus cabezas.  Y por debajo del firmamento estaban extendidas sus alas, una frente a la otra, cada uno tenia dos por un lado y por el otro; las cuales les cubrían el cuerpo.  Oía el ruido de las alas como ruido de río caudaloso, como voz del Todopoderoso, cuando marchaban, como estruendo de campamento; cuando se detenían plegaban las alas.  Y una voz salía del firmamento que estaba sobre sus cabezas. Al pararse ellos plegaron sus alas.  Sobre el firmamento que estaba sobre sus cabezas había una piedra de apariencia de zafiro a modo de trono, y sobre la semejanza del trono, en lo alto, una figura semejante a un hombre que se erguía sobre él.  Y de lo que él aparecía de cintura arriba, era como el fulgor de un metal resplandeciente y de cintura abajo, como el resplandor del fuego y todo en derredor suyo resplandecía.  El resplandor que lo rodeaba todo en torno era como el arco que aparece en las nubes en día de lluvia. Esta era la apariencia de la imagen de la gloria de Yahvé. A tal vista caí rostro a tierra, pero oí la voz de uno que hablaba...".

Éxodo 14,19-20
“Se levanto el Ángel de Yahvé que marchaba al frente del ejercito de Israel, y se puso detrás de ellos. Se levanto también la columna de nube de delante de ellos y se coloco a la espalda, intercalándose así entre el campamento de los egipcios y el campamento de los israelíes. Era nube y tinieblas (por una parte), y (por la otra) iluminaba la noche, de modo que no pudieron acercarse aquellos a estos en toda la noche”